El Encanto de la Boda de Inés de Cominges - Un Evento Especial e Inolvidable

La prenda que jamás veremos en su armario

—Inés, todos los que te conocen resaltan tu alegría y simpatía. ¿Crees que eso te viene de serie o te lo has trabajado?

—¿Cuáles son las cualidades que más valoras en un persona?

—Creo que lo más importante es ser hones­to y buena persona.

“Mi estilo a la hora de vestir es superalegre y define completamente mi estado de ánimo. Siempre intento vestirme para la ocasión y todas son especiales: ir al parque con mis hijos, una cita con mi marido…”

—¿Cómo cuidas tu físico?

—Tengo dos entrenadores personales. Se llaman Gaston y Casimir y son mis hijos. Me paso el día corriendo detrás de ellos y he comprobado que, sin lugar a dudas, no hay mejor ejercicio que ese.

—Está claro que tienes un estilo único a la hora de vestir. ¿Cómo lo definirías?

—Mi estilo a la hora de vestir es superalegre y define completamente mi estado de ánimo. Siempre intento vestirme para la ocasión y todas son especiales para mí: ir al parque con mis hijos, una cita con mi marido, una merienda de amigas. Todos son momentos ideales para lucir un look cuidado. Aunque, como me dicen a menudo en mi casa, también me interpreto demasiado (risas). En otras ocasiones, me gusta ir más sencilla y con complementos muy especiales que dan un toque a mis estilismos: mis lazos en el pelo, los bolsos y unos buenos zapa­tos.

Inés de Cominges con vestido de Carolina Herrera

—¿Qué prenda o complemento jamás veremos en el armario de Inés de Cominges?

—Unos leggings. Ni largos ni cortos. ¡Nunca!

—¿Qué es lo que más te ha gustado de la moda de esta tempo­rada?

—Los volúmenes. Creo que vienen fuerte. Y, por supuesto, los estampados y los colores muy vivos.

Sassa de Osma y Christian de Hannover, entre los invitados 'royals' y aristócratas a la boda de Astrid de Liechtenstein

Sassa de Osma y Christian de Hannover, entre los invitados

Boda de María Astrid de Liechtenstein

Margarita de Luxemburgo, la madre de la novia, se consagraba sin duda alguna como una de las invitadas más elegantes. Haciendo gala del impecable gusto que la caracteriza, la Princesa optaba por un vestido largo de corte recto y cintura marcada, cuya falda se ensanchaba ligeramente en el bajo. Un detalle que, sumado al escote en forma de 'V' de la prenda y la botonadura frontal que decoraba el diseño, conseguían un efecto del todo estilizador. Pero lo más destacable del vestido era su delicado tejido en un color azul empolvado así como las aplicaciones florales que decoraban la prenda. En la fotografía, vemos cómo posa feliz y sonriente junto a su otra hija, María Anunciata y el marido de esta, Emanuele Musini, pareja que hace tan solo tres semanas protagonizó otra boda de ensueño en Viena

Boda de María Astrid de Liechtenstein

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