La verdad sobre la hija secreta del rey Felipe VI
Sin embargo, al cabo de un año, según relató Eyre, Nora de Liechtenstein llamó a la reina Sofía y esta fue su conversación. "Isabel está embarazada, tenemos un problema y doña Sofía, su íntima amiga, su amiga de toda la vida le contestó: 'Perdona, vosotros tenéis un problema, nosotros no'".
En esa época, Isabel Sartorius "tenía un novio que no conocíamos" porque "lo llevaba bastante en secreto". "Luego dijo que su hija Mencía era de Javier Soto (Javier Fitz-James Stuart de Soto). Al cabo de unos años dijeron que se iban a casar, no estaban casados, dieron un comunicado. pero luego suspendieron la boda dos semanas antes de que se celebrara". Mencía Fitz-James Stuart Sartorius nació el 25 de julio de 1997, por lo que tiene 25 años de edad ahora. La joven estudió Relaciones Internacionales en la Universidad de Georgetown
Tras romper Sartorius y Javier Soto, este se casó con María Chávarri en octubre de 2003. Tuvieron dos hijos, Sol y Álvaro, pero se separaron en 2016 tras 13 años de matrimonio.

Según señaló Pilar Eyre, "Mencía se crio como hija prácticamente de madre soltera, o sea con su madre. En la época en que se le tenía que pixelar el rostro, pues bueno, corrieron rumores de que era rubia, que era exactamente igual que el Príncipe, que se parecía un montón".
La periodista indicó que "se corrió la leyenda de que Mencía era hija del príncipe Felipe", algo que a día de hoy muchos siguen creyendo que es verdad y le siguen preguntando a Eyre por ello. Según Pilar, los rumores o esta historia "se desvaneció el día en que la despixelamos y vimos cómo era, porque era el mismo retrato de Javier Soto. O sea, no se parecía absolutamente nada al príncipe Felipe y ahí se terminaron todas las historias de que Mencía era la hija secreta de Felipe".
Marta Gayá.
La mallorquina formaba así parte del núcleo duro de amistades que rodeaban en todas las ocasiones a don Juan Carlos en Mallorca. Una corte que desplegaba todo su poderío en verano y que hacía que el monarca viviese una vida "feliz", como el mismo reconoció en las conversaciones íntimas interceptadas por los propios servicios secretos españoles del entonces CESID. Una vida mucho más cercana a sus gustos, que la oficial que le rodeaba en Madrid junto a la reina Sofía.
Durante años, Marta y Juan Carlos disfrutaron de una relación que era un secreto a voces, para los que cubríamos por entonces el verano mallorquín. El Rey, recién entrado en la cincuentena, empezó a "perder la cabeza" rápidamente por ella: pasaban muchos fines de semana juntos, se iban a Gstaad y otros períodos no vacacionales también los disfrutaban.
Ya casi en los postres, se presentaron el escritor José Luis de Villalonga y Marta Gayà, así como el príncipe Tchokotua junto a su mujer, Marieta Salas. En lugar de enfadarse, el Rey se levantó de la silla y fue a saludarles efusivamente, gesto que denigró a la Reina. Fue una presentación relativamente pública de la relación de Juan Carlos I con Marta Gayà, pero también un golpe muy duro para doña Sofía.

Isabel Sartorius fue la novia oficial del príncipe Felipe
Fue entonces cuando los periodista se interesaron por saber quién era esta mujer rubia, tan guapa, que pareció ser la novia perfecta del futuro rey de España. "Al final se averiguó que ella tenía todas las papeletas para ser una novia de Príncipe, era hija de un Marqués, de una persona de la aristocracia, muy conocida del marqués de Mariño. Su madre era también una millonaria Argentina. Ella pues estudiaban diplomacia y quería ser diplomática, hablaba cinco idiomas, había trabajado en el 'Washington Post' era un poco mayor que el príncipe evidentemente pero bueno, había hecho muchas cosas".
"Medía 1,75, parecía una modelo, estaba relacionada con la alta sociedad y bueno, se consideró que estaba muy bien como novia del príncipe, pues empezamos a hablar de ella ya como la novia formal y se la empezó a ver en más sitios", indicó Pilar Eyre.

Quién es Marta Gayá, la ex amante mallorquina de don Juan Carlos que le visita en Abu Dabi

El rey Juan Carlos ha reaparecido antes de Navidad en el partido de Rafa Nadal en Abu Dabi, ciudad en la que reside el monarca desde agosto de 2020 y en donde acudió al torneo de exhibición Mubadala World Tennis Championship. El padre del actual monarca quería ver a su gran amigo tenista, que volvía a las pistas después de varios meses alejado debido a una lesión.
Gayá podría haber ido acompañada con otros grandes amigos del padre del rey Felipe VI, entre los que se encontraría el empresario José María López de Letona. Todos juntos habrían cogido un vuelo desde Mallorca a Abu Dabi con motivo del partido de tenis de Rafa Nadal. De hecho, el empresario sería uno de los hombres que han compartido palco con el emérito.

El matrimonio fallido

"He leído tantas cosas raras en los últimos meses. Alguien aseguró que Juan Carlos le había pedido consejo a Rubalcaba para divorciarse de Sofía y casarse con Corinna. Eso nunca pasó. Con la única con la que se le cruzó esa idea fue con Marta", confiesa el mismo amigo del Emérito. Esta fuente consultada asegura que fue en 1992 cuando el padre de Felipe VI dijo la ya tan famosa frase de "¿Es que no puedo hacerlo como lo hacen miles de españoles?". Esa pregunta se la hacía al jefe de su Casa en ese momento, Sabino Fernández Campos, en agosto de ese año. Con la gloriosa resaca de los Juegos Olímpicos de Barcelona todavía en el paladar, el rey, en la cresta de la ola de su popularidad, veía posible su divorcio con su mujer para poderse casar con el amor de su vida, la mallorquina Marta Gayá.
Ese mismo año se produce la famosa anécdota de Felipe González y su "El rey está ausente". Fue su contestación cuando los periodistas le preguntaron al entonces presidente del Gobierno la razón por la que no se había podido firmar el nombramiento del nuevo ministro de Asuntos Exteriores tras el fallecimiento de Francisco Fernández Ordóñez. La frase de González provocó un gran revuelo entre la prensa ante lo que, para algunos, era un secreto a voces: el Rey había realizado una de sus escapadas habituales a Suiza junto a su amante Gayá. De hecho, acudió a Ginebra a toda velocidad porque Marta había sufrido un accidente de tráfico con una pareja de amigos y ella era la única superviviente, por lo que estaba muy afectada. La Casa del Rey salió entonces del paso como pudo diciendo, por boca de Fernández Campo, que Juan Carlos había acudido al país alpino a someterse a "un chequeo médico rutinario".
