El papá de Julieta Rossi, la novia de Fernando Báez Sosa, contó cómo está su hija
Julieta Rossi no pudo asistir a las sesiones del juicio por el crimen de Fernando Báez Sosa. Es que la joven sufre de estrés postraumático y se encuentra bajo tratamiento psiquiátrico para intentar, de a poco, recomponer su vida. Hace unos días, en Nosotros a la mañana, Graciela, la mamá de Fernando, contó cómo está la novia de su hijo.
“Está en tratamiento y no pudo asistir, porque es algo como impredecible”, destacó, y amplió: “Es una chica que perdió al amor de su vida y está tratando de recomponerse como pueda. La entiendo y la comprendo”.
“Yo la quiero muchísimo y la extraño. Era como una hija para mí. Siento la enorme necesidad de abrazarla. Siempre viene a visitar, cuando puede”, contó Graciela en NAM, quebrada.
Carolina Costa, su primera novia
Carolina Costa fue la primera novia que se le conoció a Fernando Alonso. El piloto comenzaba a despuntar ya en la Fórmula 1 corriendo con Renault con quien ganó su primer mundial. Con la joven catalana estuvo cerca de dos años. La discreción era máxima, hasta el punto de acudir a la boda de un familiar cada uno por su lado para no llamar la atención. Alonso tenía claro su objetivo y no quería que las informaciones sobre su vida sentimental eclipsaran su incipiente carrera hacia el éxito deportivo.
La joven no era una persona ajena a la profesión de su chico. Su hermano, Albert Costa, también es piloto. Además de haber competido en karting y en Fórmula 3, en la actualidad es uno de los pilotos oficiales de Lamborghini. Y ella sigue ligada al deporte. En diciembre de 2017 se casó por todo lo alto con Carlos Gómez Ferré, el entrenador del tenista Feliciano López.

Lara Álvarez, ‘Asturias patria querida’
La presentadora de Supervivientes fue la primera periodista que pasó por la vida del piloto de Fórmula 1. Guapos, atractivos, y asturianos. Durante los casi dos años que duró su noviazgo era habitual verlos paseando su amor durante la temporada de carreras a las que Lara solía acudir para animar a su chico. Siempre sonrientes, parece ser que con esta relación, Fernando Alonso se relajó un poco en cuanto a su trato con los medios de comunicación no deportivos.

Su novia era todo simpatía y cercanía y eso era un plus. Pero en marzo de 2016 llegó la ruptura. Lara se marchó a Honduras para cumplir con sus compromisos profesionales y su historia de amor llegó a su fin. La confirmación de su separación llegó a través de las redes sociales por un gesto muy común en las parejas de hoy en día: dejar de seguirse y borrar todo rastro de su relación en el universo 3.0.
