Semirecogidos para asistir a una boda
16. Melena con adornos
Es, sin duda, uno de los peinados más fáciles de invitada de boda. Y es que solo deberás asegurarte de que tu melena se ve perfecta –ya sea larga, estilo bob, lisa, ondulada, rizada, etc.– y complementarla con el accesorio más adecuado a tu outfit y al tipo de boda. Puede ser una diadema –muy de moda esta temporada tanto para novias como para invitadas–, un tocado, una pamela… Tú decides.
Recogidos fáciles para bodas
6. Coleta alta con melena ondulada
Súper sofisticado, este peinado es ideal para las chicas que tienen mucha cantidad de cabello. Además, es fácil de hacer y de llevar, y se adapta al look que vayas a lucir en cada ocasión. ¿Un pequeño truco? Fíjalo bien y te aguantará hasta altas horas de la noche. Será una excelente elección como peinado fácil para boda de noche.
7. Moño bajo
Y cuanto más deshecho, mejor. Es perfecto para chicas de espíritu "effortless chic". Un peinado sencillo para asistir a una boda, cómodo y de lo más resultón. Basta con recoger todo tu cabello sobre la nuca, enrollarlo sobre sí mismo y sujetarlo con la ayuda de unas horquillas. Truco extra: si buscas afinar tu rostro, deja sueltos los mechones delanteros. Perfecto para las caras más redondas, te dará un aire más natural y enmarcará tus rasgos.
8. Trenza y moño todo en uno
Si te gustan las dos opciones y no te acabas de decidir por ninguna, con este peinado no tendrás que elegir y se acabará hacerte la eterna pregunta de, ¿cómo hacer peinados para invitadas de bodas? Ideal tanto para pelo largo como para media melena, bastará con que sujetes el pelo en una trenza y esta, a su vez, la enrolles alrededor de sí misma en un moño despeinado.
9. Moño alto de estilo bailarina
Se trata de un peinado fácil de boda que puedes hacerte tú misma –aunque quedará más perfecto si confías en un profesional de la imagen– y que es ideal para complementar con unos maxipendientes. ¡Y no te defraudará! Tan solo tienes que recoger tu pelo en lo alto de la cabeza, enrollarlo sobre sí mismo, sujetarlo con horquillas asegurándote de que no quedan mechones sueltos… ¡et voilà! Simple, efectivo y muy vistoso. Por algo lo eligió Marta Lozano para su paso por el altar. ¡Y en muchas otras ocasiones!