Catedral de Nuestra Señora de la Inmaculada Concepción, Centro Histórico

La Catedral de Puebla se construyó entre los siglos XVI y XVII. Sus torres son las más altas de todas las catedrales latinoamericanas y no se terminaron sino hasta el siglo XVIII. Su interior se ha preservado como un ejemplo del arte novohispano.
Desde sus puertas hasta su altar, que se sitúa en un baldaquino, sus ornamentos son exquisitos. Los visitantes se sentirán cálidamente recibidos por la arquitectura amplia e imponente, pero acogedora. En la Catedral solo se dan informes sobre las misas de boda a los novios que acudan de manera presencial en el horario de atención a la comunidad de feligreses: de lunes a viernes de 9 de la mañana a 1 de la tarde y de 4 a 5 de la tarde horas; sábados de 10 a 12 del día.
Templo María Madre de la Iglesia, Huexotitla

El Templo María Madre de la Iglesia tiene una arquitectura moderna e imponente, tanto en su exterior como en su interior. El recinto tiene una estructura circular, es amplio y está ambientado con colores cálidos y vibrantes. Su altar es sencillo, pero no por ello menos llamativo y a su alrededor se crean juegos de luz natural.
Solo se dan informes sobre las ceremonias de boda a los novios en persona. El horario de atención es de martes a sábado, de 9:30 a 1:30 de la tarde y de 4:30 a 8:00 de la tarde.
Templo Conventual de Nuestra Señora del Carmen, Centro Histórico

Esta iglesia data del siglo XVI, por lo que es parte del patrimonio histórico de Puebla. En su interior hay pinturas de artistas tan importantes como Juan Correa y Cristóbal de Villalpando y en su exterior hay mosaicos de talavera. Su altar se adelanta hacia el frente para presentar la imagen de la Virgen del Carmen, labrada con azulejo.
La iglesia debe reservarse un año antes de la boda. Las decoraciones están incluidas y los novios solo pueden llevar sus propios adornos si lo solicitan. Solo se permite música de liturgia y debe consultarse antes para que se autorice llevar este servicio a la iglesia.
El museo y la cúpula
La basílica de San Francisco el Grande, cuyo nombre oficial es Nuestra Señora de los Ángeles, cuenta además con una colección de pintura que, junto con el templo en sí, la convierten en uno de los museos más destacados que se pueden visitar en la ciudad. Por eso ya hemos hablado aquí de cómo es la visita guiada a la basílica.

El edificio consta de una gran planta circular con un impresionante altar mayor y la mencionada cúpula. El interior fue adornado por los mejores artistas de finales del siglo XIX, todos ellos miembros de la Academia de Bellas Artes de San Fernando.
El diámetro de la cúpula mide 33 metros, sólo superada por tres templos cristianos situados dos en Roma y uno en Florencia. Su superficie se divide en ocho partes y en cada una las pinturas se dedican a un motivo. En la parte del coro se conserva un gran órgano de esa misma época. Y encima contemplamos una bóveda pintada con motivos similares a los de la cúpula.
En los laterales tenemos seis capillas, tres a cada lado, todas con su propio altar y su cúpula menor. Cada capilla tiene además su propia decoración, que se explica en la visita guiada. La primera alberga un cuadro de Goya, la segunda está dedicada a Santiago y la tercera a Carlos III. Las del lado derecho son la del Sagrario, la de la Purísima y la de San Antonio de Padua. En ellas podemos encontrar pinturas y altares dignos de las mejores catedrales.
