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Tamara Falcó: "No me iba a casar con un vestido de novia que no me gustaba"
El «no» de Tamara Falcó al poliéster y al miriñaque
“Sentimos un profundo respeto por la creación artística de otros compañeros y nuestra ética empresarial nos impide traspasar ciertos límites que pondrían en peligro la autoría original del diseño”, rezaban en su comunicado Sofía Arribas y Saioa Goitia, dueñas de Sophie et Voilà.

Rápidamente, la marquesa de Griñón desmentía que el diseño que quisiese para su vestido de boda fuese una copia de otro ya existente. “Yo tenía una inspiración para el traje, y las chicas de Sophie et Voilà vinieron a casa de mi madre y me dijeron: ‘Te lo hacemos”. El problema, relató, fue cuando ella dijo la palabra “inspiración”. “Me dijeron que no debía haber usado esa palabra”, explicó, y fue entonces cuando “empezó a haber como mucha tensión”. Tanta que cuando llegó la segunda prueba, en la que estaba presente su madre, “el vestido había cambiado radicalmente”.
“Fue todo súper incómodo y ahí empezó a ir mal. Mi madre no entendía nada”, confesó Tamara. Por eso, tras hablar con sus abogados, la hija de Isabel Preysler decidió terminar la colaboración con la firma en lo referente al diseño de su vestido de novia. “No me iba a casar con un vestido que no me gustara”, aclaró.
Así lo confirmó su madre, Isabel Preysler, ayer. A las puertas de la iglesia de Santa Bárbara en Madrid, donde acudía como invitada a la boda entre Lucía Domínguez Vega-Penichet y Álvaro Gomis, la ex de Mario Vargas Llosa se sinceró sobre este asunto. “No hay ningún problema, Tamara está feliz y tranquila”, comenzó diciendo.
Isabel Preysler cuenta la verdad sobre el vestido de novia de Tamara

El pasado martes nos despertábamos con la noticia de que la firma Sophie et Voilà decidía romper el contrato que tenía con Tamara Falcó para hacer su vestido de novia a solo dos meses de su boda. La marquesa de Griñón se quedaba así sin la pieza fundamental para su enlace con Íñigo Onieva por las “exigencias” que, según la marca vasca, ésta había mostrado durante el proceso de confección del vestido y que se acercaban “demasiado” a diseños ajenos a la firma.
