María, Marta y Lucía Pombo: tres hermanas, tres estilos de novia diferentes
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Lucía Pombo, la primogénita del clan que triunfa en Instagram, se casó ayer en una ceremonia emotiva e íntima celebrada en el corazón de Segovia. Un enlace retransmitido casi en directo por sus hermanas, las influencers María y Marta, que como ella este sábado 25 de junio, pasaron por el altar en 2019 con toda la pompa y detalle que les fue posible.
Tres hermanas con gustos y bodas totalmente diferentes que, cómo no, contaron con diseñadores también de estilos distintos para que les vistieran en su gran día con el vestido (o vestidos en dos de los casos) de sus sueños.
¿Dónde se celebró la boda de Marta Pombo?
La Borda del Mentidero fue el lugar escogido por Marta para la boda, es un restaurante situado en Alcobendas dónde ofrecen cocina española.
Este lugar ha tenido gran valor sentimental para las hermanas Pombo, pues fue el mismo lugar donde le pidieron la mano a María y que meses después fuera escenario de su gran boda.
A la boda de Marta Pombo asistieron 200 invitados, fue un encuentro de entrañables amigos y familiares que no solo la acompañaron en su día más importante, sino también que la boda coincidió con el cumpleaños de su hija Matilda.

Todos los detalles de los vestidos de novia de María Pombo
El vestido de ceremonia
Cuando alrededor de las seis y media de la tarde hizo su aparición María Pombo en la Colegiata de Santa Cruz de Castañeda, colgada del brazo de su padre y padrino, dejó a todo el mundo boquiabierto por el outfit elegido.
El diseño, creado en exclusiva para ella por la firma catalana Yolancris, combinaba dos piezas completamente dispares de las que resultaba un elegante, original y sofisticado conjunto con el que la novia estaba espectacular.

La pieza piel con piel era un diseño sencillo y completamente ajustado al cuerpo en crepé blanco, con cuello halter y grandes aberturas laterales que se percibían sutilmente bajo la segunda pieza: un espectacular abrigo-joya de mangas acampanadas y una interminable cola en tul con transparencias, encaje, bordados y pedrería.

La capa, que María no dudó en quitarse después de la ceremonia, mezclaba el nude y el rosa lavado, buscando el contraste con el ceñido vestido. Tanta personalidad tenían ambas piezas del primer diseño, que hubo quien, erróneamente, pensó que la influencer había llevado tres vestidos y no dos a su boda: el primero, el ceñido con aberturas laterales (parte del primero en realidad), y el segundo (tercero).

Para completar su look de ceremonia, María Pombo eligió un precioso ramo silvestre y joyas de Suárez: pendientes largos de diamantes rematados con un zafiro. Además, se recogió el pelo en una favorecedora trenza de burbujas que le daba un aire muy romántico.
Su segundo vestido
Todas las novias se convierten en protagonistas dos veces el día de su boda, razón que las ha llevado a tener un segundo outfit con el qué darle comienzo a la diversión y la fiesta.
Para esta ocasión Marta Pombo optó lucir un minivestido creado por la misma firma de su vestido inicial, y se trató de una prenda realizada en crepé bordada a mano que contenía nada más que 500 flores de cristal.

El estilo de Lucía
La piloto e influencer ha sido, como decíamos, la última en hacerlo de las tres. Como relatábamos en estas páginas casi en riguroso directo, Lucía caminó hacia el altar de la iglesia de Villafranca (en Segovia) del brazo de su padre ("papín", como ellas le llaman cariñosamente) con un vestido firmado por Isabel Núñez, creadora de Inuñez y una de las diseñadoras nupciales más solicitadas desde hace años.
¿La elección? Un vestido realizado en crepe satin italiano combinado con gasa georgette de seda. Cuenta con una silueta entallada con un juego de cortes inspiración años 30 que mueren en una favorecedora abertura en el centro delantero de la falda dejando ver varias capas de tejido crepe y las piernas. Perfecto para dotarle de un movimiento etéreo con el que parecía flotar camino a encontrarse con su inminente marido. En cuanto al escote, también llamaba la atención su forma romboide con cuello levantado (tan de tendencia esta temporada) enmarcado con hombreras cuadradas y mangas ligeramente ablusadas en gasa georgette de seda que van trabajadas con pespuntes y jaretas para darles volumen.
Si ponemos atención al detalle, contó con deshilados a mano en los cortes del canesú delantero y de la espalda y con unos llamativos puños bordados a mano en cristal platino. Una novia de estilo clásico que no perdió su esencia sustituyendo el velo tradicional (que tampoco llevaron sus hermanas Marta y María en sus bodas) por una doble capa en gasa georgette que cae desde el canesú espalda haciendo las veces de cola.
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