Un patrimonio millonario
Pero Nuria no se limita a ser el mejor apoyo moral para su marido. Desde este pasado enero es apoderada de siete empresas del empresario gallego (Logigas, Petrolífera de Transportes, Transportes Propetrol, Naviera Nellamar España, Invaleva, Ftapias grupo de Sociedad e Inversión y Solino Inversiones), además de otras dos que administra de hace más diez años: Ftapias Proyectos Empresariales y Tanur Activos. En todas ellas, la exmodelo figura como apoderada. Las mencionadas entidades, que se dedican en su mayoría al transporte de mercancías por carretera o servicios marítimos, suman 120.299.708 euros en activos.
¿Por qué esta repentina decisión de poner a su mujer en una posición predominante en sus negocios? ¿Tiene que ver con su estado de salud? Lo cierto es que Nuria González ya controla parte de un impero que este vigués lleva fraguando desde hace más de cinco décadas y que empezó porque se llevaba bien con su primer suegro que era un conocido naviero, porque Tapias forjó su carácter trabajador en la lonja de Vigo, donde a fuerza de madrugones formó su instinto para los negocios (más tarde acudió, sin embargo, a un curso de gestión en Deusto). Un olfato que parece que ha heredado su esposa, que desde este año forma parte activa en sus negocios.
Nuria González, Myriam Lapique e Isabel Preysler.
Nuria y Fernández Tapias sí se han dejado ver en vida por los restaurantes más lujosos y de moda del terriorio nacional e internacional. Por ejemplo, en Ibiza, los locales preferidos de Nuria y Tapias eran “Amalur” y “Dos Lunas”. También Nuria gustaba disfrutar del ambiente de la discoteca Pachá en la denominada fiesta “Flower Power”, el acontecimiento social más importante del agosto ibicenco. Junto a Nuria también suelen acudir a estas salas personajes como Ana Aznar y su marido Alejandro Agag, las hermanas Cary y Miriam Lapique, Tamara Falcó Preysler, etc.
Y, cómo es evidente, este flujo migratorio tiene su contrapartida. Así, Nuria fue una de las invitadas a la fiesta de despedida de soltera de Anita Aznar, antes de su boda con el intermediario Alejandro Agag, celebrada en la discoteca madrileña Gabana. Pero también Nuria acudió, junto a su marido, a otras bodas de “ilustres”, como la del hijo de Alfredo Fraile, antiguo representante del cantante Julio Iglesias, con Elena Hinojosa, hija del que fuera propietario del grupo de moda Cortefiel, Gonzalo Hinojosa.
Pero, Nuria, al igual que acudía a una boda, también lo hacía a un sepelio. Como hizo acompañando a la Sacramental de San Isidro a su marido cuando falleció Margarita Vega-Penichet, esposa del financiero Manuel Guasch, vinculado en su día al emporio empresarial montado por el financiero catalán Javier de la Rosa. Al entierro también acudieron Isabel Preysler y el ex banquero Mario Conde, consuegro de Margarita Vega-Penichet, quien disfrutó por entonces de un permiso penitenciario para acudir al acto. Alejandra Conde, hija del ex presidente de Banesto, contrajo matrimonio en 2004 con Fernando Guasch Vega- Penichet, del que posteriormente se separó dos décadas después.
Que a Nuria le gusta ir con sus amigas a solas por los restaurantes más caros de Madrid, como Horcher, Jockey, Zalacaín o Più de Prima. Que Nuria confía plenamente en sus amigas. Aseguran sus conocidos que Nuria pasa actualmente de la popularidad, que le sería muy fácil seguir manteniendola. Que hoy en día sus únicas y máximas preocupaciones son sus dos hijos. Que en los últimos tiempos se ha convertido en una madraza y que le gusta ahora más quedarse en casa. Que se volvió muy familiar y que arrastró a ello a su marido en sus últimos años, quien fue un gran noctámbulo.
Nuria González y Fernando Fernández Tapias.
Ese día nupcial del 14 de octubre de 2002 en la finca ‘La Peñuela’, los novios llegaron a la cita en un carruaje de caballos. Y poco después de las siete de la tarde comenzaba la celebración. Nuria escogió un diseño del modista italiano Valentino, en tono crudo. La parte superior del traje estaba cubierta de encaje. El escote, redondo, seguía en la espalda y se cubría, asimismo, de encaje. Nuria llevaba una pequeña cola pero no velo lo que, sin duda, daba más protagonismo al recogido realizado por Cheska. El ramo, por otra parte, era muy sencillo, de rosas blancas y rosas.
Entre los cerca de trescientos invitados, los de siempre, el mismo círculo de poder, sus amigos más íntimos, Alberto Cortina y Elena Cúe; Miguel Boyer e Isabel Preysler; Carlos Goyanes y Cari Lapique; Alfonso Cortina y Miriam Lapique; el torero Rivera Ordóñez y Eugenia Martínez de Irujo, que llegaron por separado; el rejoneador Rafael Peralta; el entonces ministro de Fomento, Álvarez-Cascos y su todavía esposa Gemma Ruiz; y el exministro del PP, Alberto Ruiz Gallardón, y su esposa, Mar Utrera. La ceremonia fue oficiada por el entonces alcalde de Jerez, Pedro Pacheco, en una carpa instalada para la ocasión y que había sido adornada por Mati Romero de Solís, quien también se encargó de la ornamentación floral en la boda de Eugenia Martínez de Irujo y Francisco Rivera Ordóñez.
Antes de cumplirse un año de su boda, la pareja ya tenía descendencia. Fue en el mes de septiembre de 2003, cuando Nuria González fue mamá por primera vez. Dio a luz a un niño, al que pusieron de nombre Iván. Casi cuatro años más tarde, el 7 de junio de 2007, la pareja tenía su segundo descendiente. Se trata de una niña a la que pusieron de nombre Alma Carlota, cuyos padrinos fueron el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, y Elena Cue, la mujer de Alberto Cortina. Dicen sus amigas que Nuria ha llevado muy bien los partos, el segundo fue por cesárea. Que, incluso, los días anteriores, a punto de salir de cuentas, realizó su vida habitual.
Nuria González ya administra 120 millones en activos de Fernández Tapias
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La salud del empresario Fernando Fernández Tapias (78) está en boca de todos. El empresario y exvicepresidente del Real Madrid no levanta cabeza. Estuvo ingresado en tres ocasiones el año pasado tras sufrir una severa neumonía, a lo que hay que sumar sus problemas coronarios que arrastra desde hace años y le han llevado a pasar por el quirófano más de una vez. Además tiene siete stents implantados en el corazón.
A pesar de estos duros obstáculos de la vida, la mujer de Fefé, Nuria González (46), es su gran apoyo y su mejor enfermera, y está volcada plenamente en el cuidado de su marido, con el que se casó hace 15 años y tiene dos hijos, Iván y Alma. Tapias no lleva especialmente bien los periodos de inactividad por su “carácter inquieto”, como así confesaba la propia Nuria González en conversación con Vanitatis.
