Su vida privada: El padrazo que no quiso serlo, la pasión por el deporte y unas malas inversiones
A pesar de su simpatía y su humildad, Jorge ha querido siempre tener apartada su vida del foco social, sin embargo eso no ha evitado que su vida haya despertado el interés de la prensa rosa. Esto le ha provocado algún que otro episodio incómodo llegando a cargar contra este tipo de periodismo: "Me molesta mucho que me hagan fotos los paparazzis cuando estoy en Formentera. No me gusta que haya un chico detrás de una roca haciéndome fotos. No me parece un trabajo digno, por mucho que se diga, porque se lucran de ello y yo no estoy en ese rollo", decía denunicando las situaciones a las que se enfrenta en su día a día.
En el apartado sentimental, el presentador de 'La ruleta de la suerte' es uno de los hombres más deseados de España, sin embargo, también sabe lo que es sentirse rechazado: "Me han dicho que 'no' muchas veces, pero no tengo ningún problema por estar solo. Siempre he estado solo hasta los 28 años que me casé, no he tenido novias, luego me separé y no he estado con nadie", confesaba también a Griso.
De su primer matrimonio con Lucía Marzo nació su hijo Ian, de 15 años. Su hijo vive en Bilbao, de esta manera Fernández vive a caballo entre la ciudad vasca y Madrid donde graba sus programas. Sobre la experiencia de ser padre, Fernández ha declarado que no entraba en sus planes: "Mi vida desde que nació él, ha sido trabajar y estar con él, trabajar y estar con él. Pero claro, si estar con él significaba excluirme de muchas actividades mías, tampoco era lo suyo. Lo he incorporado todo y hacemos todo juntitos", explicaba que comparten aficiones y es muy común verles juntos practicar deportes de montaña, de nieve y también surf y windsurf.

La vida personal de Jorge Fernández: dos enfermedades raras, su novia y un hijo adolescente

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'Gran Hermano', su edición VIP y 'Eurovisión Junior' fueron los primeros trabajos de un Jorge Fernández que comenzaba a despegar en la pequeña pantalla. Sin embargo, el gran éxito de su carrera profesional vendría de la mano de Antena 3 y 'La ruleta de la suerte', uno de los concursos más longevos de la historia de España que el alicantino presenta en la cadena desde 2006.
Las dos enfermedades que casi acaban con Jorge Fernández
Jorge Fernández no ha tenido nunca reparo a la hora de hablar del problema de salud que estuvo a punto de alejarle de su profesión, y que incluso pudo acabar con su vida. Se trata de la enfermedad de Lyme, una infección causada por la picadura de una garrapata infectada que puede dolor muscular y articular y que, en algunos casos, también puede incluir síntomas como parálisis cerebral, problemas del corazón, episodios de mareos o dificultad para respirar.
El presentador pasó casi cinco años luchando contra esta enfermedad, que no solo le pasó factura a nivel físico, sino también psicológico. Y es que pasó mucho tiempo desde que este comenzó a notar los primeros síntomas hasta que consiguió encontrar un diagnóstico para su problema: «Lo peor es la incertidumbre y que empeoras. Ni me miraba al espejo», reconocía en una entrevista para la revista ¡Hola!, donde habló de los primeros años conviviendo con esta infección.
Durante este tiempo, llegó a perder 13 kilos y fue entonces cuando decidió someterse a multitud de pruebas médicas para averiguar lo que le ocurría. Gracias a una amiga farmacéutica, lograron diagnosticarle la enfermedad de Lyme: «Me empezaron a doler los tobillos, rodillas, hombros. », recordaba entonces.
La historia de amor entre Lucía Marzo y Jorge Fernández
A lo largo de los años, Lucía y Jorge han enfrentado juntos muchos desafíos, pero siempre han demostrado que su amor es más fuerte que cualquier obstáculo. Han logrado balancear sus carreras exitosas con su vida en pareja, apoyándose mutuamente en cada paso del camino.
La historia de amor entre Lucía Marzo y Jorge Fernández es un ejemplo de que el amor verdadero puede surgir en cualquier momento y en cualquier lugar, y que cuando dos personas se complementan de manera tan perfecta, no hay nada que los pueda detener.
