Poemas para un matrimonio feliz: declaratorias de amor

Son muchas las formas de expresar el amor hacia la pareja, si aún ninguno de los poemas sobre el matrimonio de la lista los ha convencido, quizás en esta última parte lo encuentren. Elijan uno que describa la gratitud por su presencia en sus respectivas vidas y aprovechen el final de la ceremonia para dedicarlo.
9. Bendito sea el año, de Petrarca
Bendito sea el año, el punto, el día,
la estación, el lugar, el mes, la hora
y el país, en el cual su encantadora
mirada encadenose al alma mía.
Bendita la dulcísima porfía
de entregarme a ese amor que en mi alma mora,
y el arco y las saetas, de que ahora
las llagas siento abiertas todavía.
Benditas las palabras con que canto
el nombre de mi amada; y mi tormento,
mis ansias, mis suspiros y mi llanto.
Y benditos mis versos y mi arte
pues la ensalzan, y, en fin, mi pensamiento,
puesto que ella tan sólo lo comparte.
10. Quien alumbra, de Alejandra Pizarnik
Cuando me miras
mis ojos son llaves,
el muro tiene secretos,
mi temor palabras, poemas.
Solo tú haces de mi memoria
una viajera fascinada,
un fuego incesante.
11. Amor, de Gustavo Adolfo Bécquer
El amor es la vida, y la vida es amor;
engendra la locura y abre paso al delirio;
purgatorio de goces y cielo de martirio;
su dolor es tan fuerte, que su dicha es dolor.
Va abriendo paraísos y cerrando ataúdes;
con puñales y flores hace ramos dorados.
Es el mayor pecado de todos los pecados,
y la virtud más grande de todas las virtudes.
Poemas de amor cortos que riman

La rima es un recurso clásico y hermoso de la poesía, así que si buscas algo así para dedicárselo a esa persona especial, vas por muy buen camino. Te recomendamos que una vez que elijas el poema, como dedicatoria de amor, te aventures a escribir uno propio; no te asustes, verás que la rima te sale natural una vez que te pongas a pensar en todo lo que te hace sentir tu pareja. Mientras tanto, aquí hay algunos que podrían gustarte.
4. Desvelada, de Gabriela Mistral
Como soy reina y fui mendiga, ahora
vivo en puro temblor de que me dejes,
y te pregunto, pálida, a cada hora:
«¿Estás conmigo aún? ¡Ay, no te alejes!»
Quisiera hacer las marchas sonriendo
y confiando ahora que has venido;
pero hasta en el dormir estoy temiendo
y pregunto entre sueños: «¿No te has ido?»
5. Si te dijera, de autor desconocido
Y si te dijeran que el sol no saldrá esta mañana,
¿les creerías?
Si te contara que mi mundo se acaba,
¿me entenderías?
Si te digo que te necesito, es porque sin ti estoy sufriendo
Si te dijera que no te amo, te estaría mintiendo.
6. Dos claveles, anónimo
Dos claveles en el agua duran días y días,
pero mi amor por ti durará toda la vida.
Los claveles piden agua y los presos libertad
y yo pido que me quieras hasta la inmortalidad.
Dos claveles en el agua no se pueden marchitar,
dos personas que se quieren no se pueden olvidar.
Poemas para bodas cortos sobre lo bien que se siente amar

Los siguientes autores se inspiraron en las sensaciones que les produjo el amor, que pueden ser muy parecidas a las que ustedes están viviendo en el presente; seleccionen alguno de estos poemas sobre el matrimonio cortos para que cultiven el fuego que existe entre ambos durante la celebración o la recepción.
5. Tus ojos, de Octavio Paz
6. Deseo, de Federico García Lorca
Solo tu corazón caliente,
y nada más.
Mi paraíso un campo
sin ruiseñor ni liras,
con un río discreto
y una fuentecilla.
Sin la espuela del viento
sobre la fronda, ni la estrella que
quiere ser hoja.
Una enorme luz que fuera
luciérnaga de otra,
en un campo de miradas rotas.
Un reposo claro y allí nuestros besos,
lunares sonoros del eco,
se abrirían muy lejos.
Y tu corazón caliente, nada más.
7. Podrá nublarse el sol eternamente, de Gustavo Adolfo Bécquer
Podrá nublarse el sol eternamente;
podrá secarse en un instante el mar;
podrá romperse el eje de la tierra
como un débil cristal.
¡Todo sucederá!
Podrá la muerte cubrirme con su fúnebre crespón;
pero jamás en mí podrá apagarse
la llama de tu amor.
