Recogidos fáciles con pelo rizado para bodas

El vestido, los complementos y el maquillaje están claros pero, ¿qué hago con mi pelo? Elegir un peinado elegante y que te favorezca es mucho más fácil de lo que parece y, normalmente, basta con navegar por Internet para ver los peinados que las celebrities han llevado en galas, fiestas y eventos. ¡O basta con buscar algún tutorial que nos ayude! Si ya has optado por algún recogido con pelo rizado para bodas, hacerlo será más fácil de lo que imaginas.
Recogidos trenzados
Son los favoritos de las novias más románticas y bohemias. Coronas trenzadas que se ven especialmente bonitas en los cabellos rubios y claros o coletas bajas con trenzas de espiga deshechas muy románticas. También hay hueco para las coletas de altura media pulidas y brillantes que se trenzan al estilo clásico. Nuestras favoritas: las propuestas de Ines Di Santo y Muse.



¿Qué ventajas ofrecen los moños altos?

Además de que existen numerosas versiones, ya hemos comentado que resultan muy favorecedores, pues estilizan el rostro (ideal si tienes la cara más bien redonda o con las mandíbulas algo marcadas). Pero no acaban aquí sus ventajas, pues también alargan ópticamente la figura, ¡por lo que son perfectos si quieres ganar unos centímetros! Dos prácticos trucos al respecto: cuanto más hacia la coronilla coloques el pelo recogido, más alta te hará parecer tu moño. También las tiaras tipo princesa contribuyen a potenciar este efecto.
Como ves, hay muchos tipos de moños altos de boda: con trenzas, con volumen, formando ondas, recogiendo con elegancia todo el pelo. Habla con tu peluquero para saber cuál te puede quedar mejor y descubre el más indicado para ti en la prueba de peinado. ¡Haz pruebas y más pruebas hasta que estés totalmente convencida del resultado!
Moños y recogidos bajos
Otra opción romántica y siempre favorecedora son los moños bajos y los recogidos que se colocan a ras de la nuca, pero que despejan la zona de clavículas. Ideales, sobre todo, para vestidos con escotes de palabra de honor.
Mas o menos elaborados, al estilo bailarina o muy pulidos, siempre van a ser un acierto total. Inspírate con propuestas como las de Lili Hod, Peter Langner, Theia o Enzo Miccio.






¡Me quedo con el moño!
El moño es el gran recurso de la peluquería por su versatilidad, es igual de resultón en un look diario que en una gran celebración como esa boda para la que estás buscando peinado. ¿Cómo hacerlo correctamente? ¡Muy fácil!
Bastará con retirarse el pelo de la cara de una forma suelta, que no quede tirante, dejando algunos mechones al aire, si lo prefieres, para darle un toque más desenfadado. Una vez recogido en una coleta, hay que ir doblándolo por mechones y recogiendo cada uno con una horquilla. El ancho de cada mechón dependerá del largo de la melena y del tamaño que quiera darse al moño, pero, en estos casos, un moño con mucho volumen suele ser un acierto.
Una vez te hayas peinado tu moño, es importantísimo trabajar sobre él dando forma a cada mechón. Quizás en un look más informal puedes dedicar menos tiempo a esta tarea, pero para un look de invitada a boda es imprescindible cuidar cada detalle.
Para conseguirlo, hay productos que son auténticos aliados en esto de lograr el acabado perfecto, como los de Styling de Fructis, tanto para darle forma como para fijarlo a través de lacas. Porque un moño que se va cayendo por el camino deja de ser moño, amigas.
